Los jardines verticales
Son zonas verdes situadas en muros y fachadas en las que crecen planta sobre un sustrato ligero natural con fibras sintéticas. Los jardines verticales pueden instalarse tanto en muros interiores como en exteriores, aunque siempre se tiene que tener en cuenta cuál será el destino final del jardín vertical para elegir el tipo de vegetación más adecuada para su entorno.
Las partes esenciales de un jardín vertical son:
- Estructura metálica
- Panel de soporte
- Capa de irrigación
- Plantación
- Suministro de nutrientes
- Suministro de agua y bomba de recogida del agua
Al igual que ocurre con las cubiertas vegetales, los jardines verticales aportan una serie de beneficios tanto a la salud de los miembros de su entorno como al medio ambiente.
Entre las principales ventajas de un jardín vertical se encuentran:
- Los jardines verticales situados en el entorno de trabajo mejora la salud de los trabajadores a la vez que tienen un efecto de mejora sobre el rendimiento y el control del estrés.
- Un metro cuadrado de jardín vertical, nos ayudará a atrapar 130 gramos de polvo al año y a generar al día, la cantidad de oxígeno que necesita una persona durante un año.
- Un edificio de viviendas de tamaño medio que posea un jardín vertical en su fachada, filtraría unas 40 toneladas anuales de gases nocivos.
- Los jardines verticales, ayudan además, a reducir la contaminación sonora.